¿Que es la procastinacion? Valeria Lavorato explica las causas y los patrones detrás del hábito de la postergación

La coach y especialista en Constelaciones Familiares Valeria Lavorato aborda las
razones por las que procrastinamos y explica cómo los patrones personales y familiares pueden influir en la dificultad para alcanzar nuestras metas.

Procrastinar significa aplazar de forma recurrente una tarea, decisión o actividad que sabemos
que tenemos que realizar. Es habitual decirnos “lo haré mañana” y terminar posponiéndolo de
nuevo. Aunque la procrastinación suele asociarse a la falta de disciplina o motivación, Valeria
Lavorato explica que detrás de este comportamiento pueden existir diferentes factores.
Durante su participación en ‘2 frente al espejo’, el podcast de Emily Fernández y Yada Rejón
publicado en YouTube, Lavorato expone las distintas razones de la postergación. Desde su
perspectiva, comprender por qué procrastinamos puede ser el primer paso para identificar
qué hay detrás de este hábito y comenzar a modificarlo.
Una mirada desde la neurociencia
Uno de los enfoques que explica la procrastinación es el de la neurociencia. Según declara
Lavorato, existen dos estructuras cerebrales (estriado ventral y pálido ventral) que intervienen
en la motivación y en la puesta en marcha de una conducta orientada a conseguir un objetivo.
Sin embargo, cuando una actividad se percibe como especialmente incómoda, exigente,
agotadora o amenazante, puede resultar más difícil iniciar la acción. Así que, desde la mirada
de la neurociencia, procrastinar puede estar relacionado con la manera en la que el cerebro
gestiona el esfuerzo, la recompensa y la evitación del malestar.
“Hay una parte neurológica en procrastinar, y eso está estudiado científicamente”, afirma
Valeria Lavorato y ello nos permite comprender que procrastinar no siempre responde a una
cuestión de voluntad.
Procrastinar por amor ciego
Desde el enfoque de las Constelaciones Familiares y la mirada sistémica, Valeria Lavorato
plantea otra interpretación de la procrastinación: la posibilidad de que determinados patrones
familiares inconscientes estén influyendo en la manera en la que una persona se relaciona con
sus objetivos.
Lavorato distingue dos posibilidades dentro de la perspectiva sistémica: hacer algo por alguien
o hacerlo como alguien. En ambos casos, señala, se trataría de procesos inconscientes
relacionados con lo que las Constelaciones Familiares denominan “amor ciego”. Explicado de
otra manera, “postergamos todo para sentirnos culpables cuando reemplazamos a un ancestro
que no saldó una culpa o procrastinamos por lealtad a un ancestro que no alcanzó una meta”,
acota.
El guion de la vida
Otra de las perspectivas mencionadas por Valeria Lavorato es el Análisis Transaccional,
desarrollado por el psiquiatra Eric Berne. Desde esta teoría, se plantea que durante la infancia
se van configurando determinados patrones, creencias y mensajes que pueden influir
posteriormente en la forma en la que una persona toma decisiones y se relaciona consigo
misma y con los demás.
Por ejemplo, si un niño recibe mensajes explícitos o implícitos relacionados con que no debe
destacar, triunfar o superar determinadas expectativas familiares, esos aprendizajes pueden
convertirse en parte de lo que el Análisis Transaccional denomina “guion de vida”, señala
Lavorato.
Visto así, la procrastinación podría convertirse en una forma inconsciente de mantener ese
patrón y evitar avanzar hacia determinados objetivos.
Encontrar el mensaje
Para Valeria Lavorato, una de las claves para dejar de procrastinar es observar qué está
ocurriendo cuando aparece la postergación. Cuando una persona procrastina de manera
repetida, puede ser útil prestar atención a qué siente, qué pensamientos aparecen y qué tipo
de objetivos está evitando.
Desde el enfoque de las Constelaciones Familiares, Lavorato compara la procrastinación con
otros síntomas o enfermedades que pueden llevar un mensaje y señala que la postergación
puede invitar a mirar aquello que necesita ser atendido.
Agrega que no siempre, según esta perspectiva, ese mensaje tiene que ser negativo. En
determinadas situaciones, abandonar o retrasar una meta puede llevar a descubrir que ese
objetivo no estaba realmente alineado con las necesidades o prioridades de la persona.
En este sentido, Lavorato habla del “reposicionamiento de la meta”, un concepto relacionado
con las Constelaciones Estructurales que plantea la posibilidad de revisar el objetivo inicial y
encontrar una dirección diferente.
Trabajar la procrastinación
Identificar las causas de la procrastinación puede ayudar a comprender qué está dificultando el
avance. Según explica Lavorato, una Constelación Familiar puede contribuir a identificar
determinados patrones sistémicos. En este proceso pueden explorarse los miedos, las
creencias, los patrones adquiridos o las dinámicas familiares, pero tomar conciencia de ello no
significa que el hábito desaparecerá automáticamente.
Dejar de procrastinar requiere también continuidad en el trabajo de cambio de hábitos, tomar
nuevas decisiones y ponerlas en práctica cada día. Por ello, el trabajo personal puede
convertirse en un proceso progresivo orientado a comprender qué lleva a posponer, qué
objetivos son realmente importantes y qué pasos permiten avanzar hacia ellos.
Si tienes interés en cambiar la procrastinación por un hábito que te permita ser más eficiente y alcanzar
tus metas, contacta con Valeria Lavorato y reserva una sesión estratégica gratuita.
Puedes ver el episodio del podcast "2 frente al espejo" aqui:
Compartir en


